La cocina del Riad está pensada para el viajero. Tiene una carta sencilla pero cuidada que combina especialidades marroquíes y exquisiteces internacionales. Las típicas empanadillas marroquíes o briouates y el clásico couscous de cordero se mezclan con el gazpacho y la tortilla de patatas. Los aperitivos recogen opciones como variedad de frutos secos, olivas, gressinis caseros, etc. Las verduras y frutas, son frescas y compradas a diario en el mercado. No falta el clásico panini, ensaladas, pasta y excelentes carnes que acompañamos de crêpe de champiñones o gratin dauphinoise. Cualquier plato se puede servir en la terraza o en cualquiera de las estancias interiores.